Reseña del libro
Glory, Grace, and Truth: Ratification of the Sinaitic Covenant according to the Gospel of John
(Gloria,
gracia, y verdad: Ratificación del pacto Sinaitico
según el evangelio de Juan)
Alexander
Tsutserov
Pickwick:
Eugene, Oregon, 2009, ISBN 13:
978-1-55635-976-7
This review is
available in English
Sasha Tsuterov, ruso y
anteriormente comunista, es el rector y profesor de Estudios Bíblicos
en el Seminario Cristiano Evangélico de Moscú. Éste erudito estudió
previamente en el Seminario Teológico de Asbury (E.E.U.U.) y la Universidad del
St Andrews (Escocia). El amplio rango de sus experiencias le ha permitido
desafiar el pensamiento contemporáneo del evangelio de Juan. Especialmente las frases importantes que
describen a Jesús como "lleno de gracia
y de verdad" (Jn. 1:14) y alguien quien imparte "gracia y verdad" a sus
discípulos (Jn. 1:17).
Es una idea popular que estas frases
simplemente están diciendo que Jesús trae "gracia verdadera" (cf.
Beasley-Murray, Brown, Bultmann). Son tratados como una endíadis
literaria (dos sustantivos por uno). Tsutserov rechaza esta interpretación usando estudios
detallados en morfología y sintaxis de la
frase comparable sobre Yahvé en Éx. 34:6 "clemente y compasivo …… grande en
amor y fidelidad." El autor establece que "lleno de gracia y
de verdad" es la interpretación particular de Juan de la descripción de Yahvé
en Éx. 34:6.
Entonces el autor establece una conexión
entre el prólogo juanino y la revelación del pacto en Sinaí (Éx. 33:12-34:10).
Se muestra que los conceptos del pacto: gracia y verdad, así como de la gloria, están contenidos en el resto del Cuarto Evangelio.
De eso hay implicaciones considerables porque estas calidades
divinas están transmitidas a los discípulos de Jesús (cp. Jn. 1:
16-18).
Para comparar las dos frases en Juan y en
Éxodo es necesario examinar pasajes del AT en hebreo, la Septuaginta, el NT en griego, así como los textos
relacionados en el siriaco. Se
consideran también los contextos más amplios dentro de Juan 1:14-18 y Éx.
33:12-34. Al final la conclusión es que Juan
ha producido su propia interpretación de Éx. 34:6 que es diferente a la de la
Septuaginta. La razón aquí es que él está escribiendo desde el punto de
vista judaico a fines del siglo primero.
Esta es una publicación de alto nivel lingüístico
utilizando los idiomas antiguos. Sin embargo, el esfuerzo de
leerlo es de mucho valor. La conclusión
afecta nuestro entendimiento de la relación del cristiano con Jesús.
El bosquejo del contenido indica la
profundidad de los asuntos tratados, pero también la simplicidad de su presentación:
Introducción: Las revelaciones de
Dios en Sinaí y en Jesús
1. Alusiones a Éxodo 34:6
2. Términos en Juan 1:14-18
3. Alusiones a Éxodo 33:12-34:10 LXX
4. Exégesis de Juan 1:14-18
5. El pacto de la presencia de Dios
Conclusiones
El capítulo final, el pacto de la presencia de Dios, trata de las implicaciones importantes del
estudio: A Jesús están apropiadas las
palabras referentes a Yahvé en Éxodo. Entonces, el Señor del
pacto, Jesús, es quien trae gracia, verdad y la presencia divina en
las vidas de su gente.
Detrás del estudio existe el debate
sobre la relación de la revelación de Jesús con la de Moisés (cp. cap.
1). ¿Es la revelación de Jesús una substitución por la de
Moisés? ¿Es un cumplimiento de
ella? ¿O es una
continuación? El autor razona que la revelación de Jesús sobrepasa
la de Moisés en términos de la calidad de su gloria, gracia y verdad (p243).
Para estudiantes del evangelio de
Juan, este libro contiene muchas
observaciones interesantes en términos de exégesis y teología. Por
ejemplo:
La enfermedad (astheneia)
del hombre quien había estado enfermo por treinta y ocho años fue causada
claramente por el pecado (5: 14). Implícitamente, el pecado podría ser la causa
de la enfermedad (astheneia) del hijo del funcionario real (4: 46) y la
enfermedad (astheneia) de Lázaro (11: 1-6); y con más razón porque la fiebre del muchacho (puretos)
esta enumerada como una enfermedad causada por pecado y conducente a la muerte
(4: 52; cp. Deut 28:22). Ambas enfermedades se describen como mortales (4:
47-49; 11:13 - 14; cp. Deut 28:20, 22, 27, 35, 45). Por supuesto, la sanidad de
un hombre quien tenía una enfermedad por treinta y ocho (!) años, la sanidad de
un muchacho a distancia (!) por una palabra (!), y el levantar de un hombre
muerto quien estaba en la tumba por cuatro (!) días son milagros, que, por la virtud de ser incomparable, son testigos de la ratificación del pacto de charis (el artículo Éx.
34:10). Pero pueden también demostrar otra dimensión de la ratificación: quitando pecados e iniquidades, según la lista
en Éx. 34:9 (el artículo). El contenido y
el lengua del pacto como paradigma de charis son claramente evidentes en
cada una de las siete señales del evangelio. (p 215)
Según el pacto, la presencia (charis) de Dios evidencia
la presencia divina cuando el Señor hace cosas gloriosas (endoxa) que no
han sido hechas en toda la tierra ni en cualquier nación (Éx. 34:10 LXX). Según
las Escrituras, el cambio de agua a
vino, nunca ha sido hecho en toda la tierra, o en cualquier
nación; por lo tanto esto es una muestra incomparable. Esta incomparabilidad en sí
misma es una calificación de la señal como una de las cosas gloriosas del pacto
(endoxa) mostrando la presencia (charis) de Dios. (p 226)
Es un poco frustrante que el griego y el
hebreo, que aparecen en probablemente en cada página, están en
forma transliterada. Mejor sería incluir copias de los textos en los
idiomas originales como apéndice. Esto
ayudaría a los lectores con conocimientos de las lenguas bíblicas originales.
El mensaje que el autor trae es profundo. Está construido sobre una base académica
fuerte, y demuestra la importancia de
los estudios bíblicos detallados para la vida cristiana. Los lectores
convencidos de la tesis, que Jesús, el Señor del pacto, imparte divina gracia, gloria y realidad en
sus vidas, deben salir transformados después de leer la publicación.
David E C Ford
Profesor del Nuevo
Testamento, Fundación Universitaria Seminario Bíblico de Colombia