|
|
|
|

EL GRITO DEL SALARIO: 
ENSAYO DE LECTURA
LITERARIA Y SOCIOLÓGICA DE SANTIAGO 5, 1-11

George Reyes

Artículo publicado en Revista Bíblica (Argentina)

 

 

            ¿Cómo Santiago 5,1-11 puede aún hoy  hablar poderosamente  en un contexto como el nuestro donde han quedado no solamente atrás los grandes sueños de utopías sociales, sino también vacías las retóricas libertarias de los diversos movimientos de liberación?  El propósito básico de este ensayo, sin embargo,  es ver y oir al mismo Santiago con los ojos y oídos de los destinatarios originales.1 Para semejante tarea  procuro discernir el "mundo" y mensaje original del texto, leyéndolo, en primer lugar, poéticamente [2] y, en segundo lugar, sociológicamente. [3]   Finalmente,  procuro  un breve, limitado y tentativo diálogo del texto con  nuestro contexto posmoderno.

Lectura poética:   mundo y mensaje del texto

            ¿Cómo estructuró Santiago esta unidad literaria? ¿Qué técnica poética  usó para ese propósito?  Responder  a estas preguntas satisfactoriamente es una tarea compleja, pero  necesaria y posible. [4]   Según la exégesis tradicional, ella fue estructurada en dos partes principales:  (1) vs. 1-6, y  (2)  vs. 7-11. [5]   Aunque  esta estructuración es coherente,  pasa por alto la poética estructural de la unidad. [6]   Proponemos que es posible detectar en ella una estructura  que no solamente revelaría  la técnica usada en su construcción   y su simetría artística, sino que también nos ayudaría a discernir mejor la realidad reberverante reflejada  incluso en aquello que Santiago denuncia y anuncia enfáticamente.

            A   v. 1 ¡Vamos ahora ricos!  Llorad y aullad por las miserias que os vendrán.

                 B  vs. 2-3 Vuestras riquezas están podridas...Habéis acumulado tesoros...

                       C  v.4 He aquí, clama el jornal de los obreros...y los clamores...han entrado

                                  en los oídos del Señor de los ejércitos.

                 B’  vs. 5-6 Habéis vivido en deleites...y sido disolutos...habéis engordado...Ha-

                                   béis condenado y dado muerte al justo...

          A’  vs. 7-11. Por tanto, hermanos, tened paciencia...no os quejéis...tomad como ejem-

                               plo de aflicción y de paciencia a los profetas...el Señor es ...compasivo.

           

            En esta estructura puede observarse dos elementos típicos y claves a la vez  de esta clase de técnica:   (1) paralelismos (A y A’; B y B’),  y (2) un punto céntrico ( C ),   en cuyo alrededor  giran las líneas paralelas anteriores, y en el cual subyace el énfasis del discurso.   Mientras las líneas A y A’ exhiben un paralelismo de contraste, las dos restantes,  B y  B’, podría argumentarse exhiben uno sinónimo. En el  versículo 1 (A), al mismo tiempo que se dirige directamente a los ricos (v. 1a), unos de sus principales personajes y objetos de su discurso, el autor los amonesta y  les anuncia  su próximo  juicio (v. 1b); de igual modo,  en los versículos 7-11 (A’),   él se dirige directamente a otros de sus personajes principales y objetos también de su discurso: los “hermanos”; pero en esta vez  lo hace  no para anunciarles juicio, sino, al contrario, para lanzarles una pastoral de consolación y ánimo a una   paciencia perseverante  “hasta la venida del Señor” (v. 7).  Se puede apreciar, entonces,  un contraste de énfasis entre ambas líneas. [7]

            El paralelismo sinónimo entre las línes B y B’ es evidente. En términos generales, en la línea B (vs. 2-3), el autor declara en qué consiste concretamente el juicio  y a la vez denuncia  la acumulación  egoísta de riqueza; y,  en la B’ (vs. 5-6), aunque  estrictamente no hace declaración alguna de juicio,  él continúa  denunciando a los ricos;   en esta vez  denuncia  su vida regalada y sus actos  de corrupción y asesinato. De modo que el tema de denuncia permite sugerir un paralelismo  semántico o conceptual entre ambas líneas. [8]   Este análisis de estructura nos ayuda  avanzar ahora a un exegético más detallado. [9]

            (A) Amonestación y anunciación del juicio (v. 1).- El hilo de pensamiento que corre entre los últimos versículos del capítulo cuatro con el primero  del cinco es difícil de determinar. [10] Cualquiera sea el género literario de la carta, es posible ver que Santiago conecta temáticamente el capítulo 4:13-17 con el 5: 1-6.  Después de afirmar que la fe viviente debe producir humildad (4:1-12),  él señala la transitoriedad tanto de la vida (4:13-17) [11] como de la riqueza (5:1-6).  Por eso, Santiago seguidamente   denuncia  la pretendida autonomía del rico comerciante descrita monólogamente (v. 13b), [12] declarándoles la naturaleza de sus vidas (“...vuestra vida...es neblina...”, v. 14) y  exhortándolos consecuentemente a una  espiritualidad:    depender de Dios y de su su soberana voluntad para, con este proceder,   “hacer lo bueno” (vs. 15-17).  En el capítulo 5:1-6, él, de igual modo, hace una denuncia, anuncio y exhortación a una espiritualidad;   Santiago aquí   denuncia las injusticias cometidas por los ricos latifundistas, les anuncia el juicio que se cierne sobre ellos y los exhorta implícitamente a practicar justicia y misiricordia. Así, pues,  es posible ver   un hilo de pensamiento entre ambos capítulos. [13]

            El autor comienza su discurso  profético usando  el imperativo  ague nun, el cual,  seguido del sustantivo “ricos”, obviamente es usado aquí no como verbo, sino  como  interjección: ¡Vamos ahora, ricos! (v. 1a; cp. 4:13a); su  propósito sería retórico:  llamar la atención de estos pesrsonajes ( y, de algún  modo,  del lector) e introducir enfática y sarcásticamente la amonestación y el anuncio del juicio que se cierne contra ellos. [14]   A estos personajes se les ordena reaccionar onomatopéyicamente; es decir, ante tal  siniestro anuncio  ellos  debían  llorar, pero  es un lloro que ha de  rayar en grito, gemido  o, mejor, aullido de tristeza [15] en anticipación a “las miserias” a punto de sobrevenirles (v. 1b). [16]   Las razones  alegadas y a la vez denunciadas son registradas  en las líneas B y B’ que   analizaremos  oportunamente.    

            (A’)  Pastoral de consolación y de estímulo a una  perseverancia heroica (vs. 7-11).-  El contraste semántico  de  esta línea en relación a la anterior es  decisivo.   La partícula de transición “por tanto” (v. 7a) señala que esta pastoral es consecuencia de lo ya dicho  (A, vs. 1-6). [17]   

                 Si Dios va a enjuiciar a los culpables (v. 4, C ), los “hermanos” (cp. 1:2, 16, 19; 2:1, 5, 14; 3:1, 12; 4:13) agraviados precisan, entonces, no solamente confiar o hallar su incentivo en ese acto de justicia, sino también ejercitarse en la  paciencia hasta que llegue esa hora, o dure el agravio.  Este llamado  es clave  porque el término “paciencia” es repetido en casi todos los versículos de esta línea (vs. 7ab, 8a, 10a, 11); además,  tal llamado es subrayado por medio de un paralelismo complementario entre los versículos 7 y 8:

                 v.7  Sed pacientes, por  tanto, hermanos, hasta la venida del Señor...

                 v.8  Sed también vosotros pacientes, y fortaleced vuestros corazones porque la 

                         venida del Señor se ha  acercado...

            En ambos versículos se repite básicamente la misma exhortación. Pero en tanto el primero coloca como  ejemplo de paciencia al labrador, quien debía aguardar hasta que la tierra produjera “el precioso fruto” del cual dependía su subsistencia (v. 7b), [18] el segundo  añade metafóricamente otra exhortación que vendría a complementar la anterior:  fortalecer los corazones (v.8b).  Esta segunda exhortación no es más que un llamado a un  valiente fortalecimiento espiritual  de la vida interior en medio del sufrimiento no hasta la venida del Señor, sino porque ella "se ha acercado” (v. 8b). Así, resulta que  el ejercicio de  paciencia parece tener, por un lado,  una meta, o ser llevado a cabo por un período de tiempo, y, por otro lado,  un evento de fondo, o ser llevado a cabo  a la luz del retorno inminente del Señor.  Es que Santiago sabía que  esa paciencia, vitalidad y  retorno inminente son piezas claves para  la inspiración que se precisa de cara al sufrimiento. Hay, sin embargo, un detalle importante que valdría la pena observar en esta coyuntura.

             Si se recuerda que, en los tiempos novotestamentarios, el término  parousía (“presencia” o “retorno”) se había convertido en un término técnico y el más común  para significar el retorno inminente del Señor, y que ese retorno significaba un día de juicio para la humanidad (cp. Mt. 24:37, 39; 2Tes. 2:8),  esta exhortación cobra  aún más relevancia. A las sufridas comunidades, entonces, se les recuerda de tal aspecto escatológico no para resignarlas  al sufrimiento, sino, al contrario, para animarlas con la verdad de que pronto no solamente serían liberadas de la opresión y  sufrimiento, sino que también sus opresores  y causantes de su sufrimiento recibirían  su merecido. Porque  “he aquí, el juez está delante de la puerta” (v.9b), [19] y porque solamente a El le pertenece el juicio,  es que ellas deben también evitar una tendencia que suele acompañar al ser humano frente a la injusticia y el sufrimiento, y que  pone a prueba su paciencia:  murmurar o acusarse unos a otros (v. 9a). [20] La exhortación es, entonces,  a no tomar la justicia con las propias manos, pues, de lo contario,  las pondría en peligro de ser ellas también  juzgadas (v. 9b; cp. Mt.7:1).   De modo que, a la luz de lo anterior,  se puede apreciar no sólo la  poética y la táctica persuasiva pastoral de Santiago, sino también  su punto de vista  cristológico, ético [21] y  escatológico. [22]

            Los versículos 10 y 11 retoman la exhortación a la paciencia, revelando una vez más la perspectiva y  la táctica  pastoral de Santiago.  En el versículo 10,  él insta a sus sufridos lectores a imitar el modelo de aflicción, valentía y de perseverancia heroica de los profetas, quienes “hablaron en nombre del Señor” (v. 10b) a toda prueba  de  injusticia, soledad,  incomprensión,  persecución y de muerte. [23]   Nótese que, según Santiago, los "bienaventurados" son precisamente aquellos que han perseverado heroicamente frente al sufrimiento (v. 11a). [24]    Como un ejemplo elocuente de lo anterior,  él les presenta a Job, cuya perseverancia heroica y galardón posterior [25] a ellos les era familiar (v. 11b).  Todo ello, agrega Santiago, porque (oti ) [26] el Señor es misericordioso y compasivo (v. 11c).   Así, pues,  con sus propósitos pastorales, Santiago concluye esta exhortación  expresando su punto de vista ideológico respecto a Dios y personificándolo a la vez como un ser misericordioso y compasivo, dos características que tienen que, como se sabe, tienen que ver con  fidelidad mostrada a sus pactos de antaño.  No sería exagerado sugerir que el mensaje pastoral implícito  de Santiago a sus lectores originales es el siguiente:  debido a que Dios se ha comprometido a cumplir sus promesas a favor de su pueblo,  El se   mostrará misericordioso y compasivo también con ellos. [27]     Este punto de vista ideológico de Santiago  es comunicado más directamente en las restantes líneas de nuestra estructura.

            ( B, B’ ) Juicioy denuncia  (vs. 2-3, 5-6).- El juicio contra los ricos y sus posesiones anunciado en la línea A es detallado ahora  en la B.  En tanto que en la B’, Santiago  denuncia sus abusos y atrocidades que, en el mundo del texto, van a convertirse implícitamente en otras de las razones del por qué  del juicio.

         El juicio [28] comienza concretamente con la destrucción actual [29]   de aquello para lo cual han vivido:  la riqueza (vs.2-3a).   Santiago les declara seguidamente que ellas  “están podridas”, [30]   que sus "ropas están  comidas de  polilla” (v. 2) y que su  "oro y plata están enmohecidos” (v. 3a).   Parece ser  que el punto de vista de Santiago es que esa riqueza   ahora, en este momento, yace deteriorada sobrenaturalmente porque ellos  avara y egoístamente [31] la han “acumulado en los postreros días” (v. 3c; cp. Lc. 12:21).  Es posible que esa sea la razón por la cual Santiago, usando una antropopeya, un símel y un símbolo a la vez, les ha anunciado que ese moho, cual ser pisoteado por la avaricia y cual fiera hambrienta que devora  como el fuego todo a su paso, va a testificar y colocar  contra ellos  el veredicto final de esa culpa:    el juicio de Dios (v. 3b). Así, resultan claros, una vez más,  la   ironía y  el punto de vista escatológico de Santiago.  La riqueza que en otrora les proveyera  poder y estatus ahora yace deteriorada y convertida en una fuente o cúmulo de miseria, dolor y juicio.  Como ya se dijo, los creyentes primitivos, incluyendo Santiago, creían firmemente el retorno inminente de Jesús;  de esa cuenta, habrían abrigado la esperanza de ser la última generación.  Pero habían olvidado que, irónicamente, el retorno del Señor o “los últimos días” significaba “el día de la ira  y la revelación del justo juicio de Dios” (cp. Ro. 2:5; Hech. 17:30-31), en el cual El pagará a cada uno según sus obras. Siendo así, la perspectiva ideológica y ética de Santiago es también clara:  no debe a acumularse egoístamente riqueza alguna,  y  es una  insensatez tal acumulación  en este clímax de la historia.

            Vulnerables como están, sin el poder, estatus y privilegios que en otrora los sustentaban, se ven obligados a oir   ahora  una  denuncia más de sus crímenes pasados  (vs. 5-6). [32]   En el versículo 5, Santiago denuncia, en suma,  la vida regalada que han llevado  “sobre la tierra”, es decir, en el transcurso de sus vidas. Acto seguido,  Santiago les anuncia el juicio por medio de una vívida metáfora:   “habéis engordado vuestros corazones como en día de  matanza” (v.5c).  El sentido de esta figura es debatida y difícil de determinar; con todo, se ajusta mejor al contexto la sugerencia de que  Santiago estaría irónicamente comparándolos  con el ganado de engorde listo para ser sacrificado. Si nuestra lectura es acertada, él, entonces, estaría  diciendo lo siguiente:   ustedes han saciado tanto su corazón con el estilo de vida indulgente o irresponsable que han llevado sobre la tierra (con el dinero acumulado en los últimos días, v. 3c), pero lo han hecho exactamente  cuando el juicio de Dios está a punto de sobrevenirles. [33] Así es que en vez de modificar este estilo de vida, ellos estaban más bien incurriendo en una mayor culpa porque  mientras  se deleitaban y divertían egoísta o irresponsablemente, el pobre habría estado pasando hambre, privaciones y vejaciones.        

            En el versículo 6, Santiago  denuncia lo que posiblemente puede ser el resultado final de los crímenes anteriores de los ricos.  Ellos no solamente han condenado, sino también matado al justo (6a).  Siendo  katedikásate (“habéis condenado”)  un término jurídico, lo más lógico es pensar que Santiago estaría denunciando  el uso corrupto que los ricos habrían hecho de los tribunales de justicia de la época, a fin de obtener más riqueza y poder. Ante tal hecho, la víctima (el “justo”, dikaion) resultaba  impotente para poder resistir tal   corrupción y violencia (v. 6b; cp. 2: 6). [34]   Al final de cuentas,  ella quedaba no solamente derrotada, sinno  también  asesinada, [35] al privársele de la fuente de su sustento. Sin embargo, como ya se vio y se verá en la línea  C (v.4), este cuadro de  aparente derrota es  reversado.

Pero antes es posible observar, especialmente en estas líneas, el perfil   que Santiago, corolaria e implícitamente, presenta de los ricos; este perfil es, en suma,  de  insensibles, violentos, opresores y violadores de los principios de justicia del jubileo antiguotestamentario (Lev. 25). Ahora analizaremos la denuncia registrada en la línea C, eje de nuestra estructura y del discurso profético de Santiago.        

            (C )  El grito del salario  (v. 4).- El lenguaje poético y profético usado también aquí  no puede ser más revelador. Este lenguaje va a revelarnos, en el mundo del texto,  no solamente el subyacente perfil  de indignación y solidaridad  de quienes como Santiago están en contra de la injusticia, sino también  un cuadro  de justicia poética:  reversión de  situación. [36]  

            La partícula idou (“he aquí”, v. 4a) es aún más enfática en este contexto.  Con ella, Santiago cautiva la atención de sus lectores, y  les sugiere que  su punto de vista  va a ser comunicado y que debe ser oído.  El uso del término  apestereménos [37] sugeriría que los ricos  habían rehusado  pagar   a sus jornaleros  el salario correspondiente  de cada día. [38] Seguidamente, tal vez con un propósito de énfasis, [39] Santiago   presenta dos clamores, y, en la primera línea,  recurre   a una prosopopeya para presentar al salario retenido cual ser humano  impotente y herido  clamando  a Dios:

                  v. 4a ...clama el jornal de los obreros que han consechado vuestras tierras...

                  v.4b ...los clamores de los que habían segado...

            El cuadro escénico es dramático.  El lector ve patéticas imágenes y oye dos clamores conmovedores  pidiendo la ayuda y justicia divina:  (1) del salario,  el cual nos trae a la memoria aquel que en otrora hiciera la sangre de Abel (Gn. 4:10),  y (2)  el de los jornaleros.  Este doble clamor conmueve a Dios y apunta al clímax de la denuncia  y del juicio y justicia divina. 

           Con  un lenguaje antiguotestamentario que nos recuerda al Dios de los profetas, Santiago recurre, en la segunda línea, a un  símbolo y a un antropomorfismo para declarar   que  el  clamor  de los jornaleros (¿también del salario retenido?) ha “entrado en los oídos del Señor de los ejércitos” (v. 4b).   Con el uso del  símbolo ("...ha entrado...") y el antropomorfismo ("...a los oídos..."), el propósito de Santiago sería afirmar  categóricamente que ese clamor ha sido realmente atendido por el Dios  Todopoderoso y justo. [40]     Consecuentemente  presenta al lector una escena donde los culpables ahora yacen ya no  con fortuna y poder, sino en una posición que en otrora fuera de sus víctimas:   fragilidad, derrota  y con Dios en su contra.  Así, una vez más, Santiago presenta un  perfil  de Dios que revela su perspectiva ideológica:   Poderoso, compasivo, solidario y, por lo tanto, protector del desvalido quien,  alineándose con la causa del pobre y oprimido, los defiende juzgando la injusticia y  posibilitándoles su liberación. De esa cuenta, no sería exagerado sugerir que, en última instancia, para Santiago es el Dios de los Ejércitos quien únicamente detenta el poder, [41] que la fuerza del trabajo no debe ser explotada, que la riqueza no debe provenir de esa explotación y que la injusticia  jamás  quedará impune.  Es evidente, entonces, la  utopía económica y social revolucionaria  proupuesta por Santiago. [42]         

           Antes de resumir el mundo y mensaje del texto, es necesario observar algunos detalles poéticos claves.  En primer lugar, en relación a la forma, contenido y al tono del texto.  Su estructura quiásmica permite ver no solamente el genio y sensibilidad artística del autor, sino también lo que enfáticamente denuncia y anuncia para lo cual los personajes juegan un papel esencial  Estos personajes son:  los ricos, la polilla, el moho, el salario, las víctimas-- jornaleros y los justos--  el Señor de los ejércitos y el propio Santiago [43] Aunque todos ellos  son personajes de acción, son  los ricos,  Santiago y, sobre todo, Dios quienes juegan  un mayor  papel protagónico.  Tal  como se vio, es a  los primeros, los ricos,   a quienes   Santiago dirige su atención, denunciándolos y anunciándoles el juicio inminente. [44]   Esta denuncia y juicio es porque ellos han acumulado egoistamente riqueza, han vivido una vida regalada irresponsable, han perseguido, oprimido y condenado al pobre y han corrompido la justicia. 

           Este crimen colma y conmueve respectivamente la paciencia y el corazón tanto de Santiago como de Dios. Entonces,  los culpables  reciben  la sentencia final merecida. El lector percibe así   dos dramáticas escenas:   una donde los ricos yacen sentenciados y en total desesperanza,  y la otra donde las víctimas yacen liberados  o experimentando un nuevo éxodo y en total esperanza. Esquematizada con base a una dinámica pasado-presente, esta inversa situación resulta irónica: [45]

                                         Ricos                           Pobres

                          Ayer:      Poder...                        Vulnerabilidad...

                                                                                                        

                          Ahora:    Vulnerabilidad...           Esperanza...

 

 

 

            Demodo que el lector percibe en el texto un mundo no solamente, en suma, de injusticia, denuncia y juicio, sino también de justicia y solidaridad.  A sus oídos retumba también el tono crítico del texto, que es el verdadero rasgo  que, según mi opinión,  define su espíritu decididamente profético y relevante;  por eso no es de extrañar que, al igual que los textos proféticos antiguotestamentarios, destile indignación, solidaridad y condena. De ahí que de los ricos del mundo del texto, el lector percibe finalmente un perfil de, en suma, vulnerables y ajusticiados.  De Dios y de Santiago, el lector  percibe, en cambio,  un perfil de, en suma, justos y solidarios, y va a oir de ellos un mensaje revolucionario:  la injusticia jamás quedará impune porque el Dios de los ejércitos defiende a los agraviados y desvalidos.  Pero hay algo más que el lector percibe.

 

 

Lectura sociológica del texto

          

            La ideología  de Santiago que  permea y aflora en un nivel del texto es ese "algo más"  que el lector también percibe.      Esta ideología   viene a ser  una manifestación de la verdad y de la justicia  con propósitos  de esperanza y vida plena.   La  estructura quiásmica  y el lenguaje usado  contribuyen a clarificar esa manifestación y propósito.  El clímax y énfasis del quiasmo localizado en la línea C (v.4),  podrían sugerir varias cosas.   Una de ellas que Santiago es  un creyente solidario y militante a favor de los pobres de su comunidad, quien no se conformó  al sistema social  injusto de su época al que debía conocía perfectamente. ¿No lo confirman acaso  su denuncia y juicio  contra  la ideología de un prupo  que vivía de la dominación, y contra   algunos  íconos esa ideología:  riqueza, lucro y vida regalada. [46]      ¿No lo confirma también la contextualización que de la tradición jubilaica (Lv. 25) hace, afin  de no solamente proteger al pobre y desvalido y poner en crisis el sistema socioeconómico de su época,  sino también imaginar un mundo de justicia, paz y vida plena? [47]

         No sería exageración afirmar que la “imaginación profética” de Santiago sugiere algunas cosas más que la iglesia y el contexto contemporáneo debieran oir.   La preocupación de Dios por los pobres es algo que se debe encarnar;  que la fuerza del  trabajo no debiera ser explotada, y que la riqueza no debe provenir de esa explotación ni  ser acumulada egoistamente. Es obvio que para   Santiago  "Jehová de los ejércitos" está lleno de justicia y solidaridad, virtudes con las que se hace presente, soberana y bondadosamente, en los hilos de la historia, a fin de, entre otras bendiciones,  acompañar, socorrer y "esperanzar" a los más necesitados para que puedan disfrutar  su derecho a una vida plena y tener confianza en el futuro.  De esa cuenta, implicaría Santiago, nadie rivaliza y queda impune ante  la presencia,  poder, justicia  y gracia de este Dios con quien únicamente la esperanza de una vida plena y un mundo mejor es posible también hoy. [48]    

            Finalmente, el lector  percibe  un perfil general, por lo menos pálido, también de las comunidades que se refleja en el texto y justifica la ideología de Santiago.  Un estudio sociológico profundo de la carta en general confirmaría la  tensión social e ideológica bajo la cual ellas vivían.  Por un lado, se sabe que  eran comunidades heterogéneas; es decir, constituídas  por ricos y pobres, donde   los primeros gozaban de ciertos privilegios que Santiago denuncia y corrige (cap. 2:1-13), y los segundos sufrían no solamente humillación, sino también    explotación y arrastre a los tribunales (cp. 2:6-7).  Por otro lado, a la luz del texto,  se podría decir que el sistema social donde estas comunidades  estaban insertadas  se habría   basado en una economía agrícola que se beneficiaba injustamente de la fuerza laboral. Por eso, a través de su denuncia  profética, Santiago  deja entrever ser alguien quien  no se acomodaba a ese   sistema socio-económico, aunque  él y sus comunidades  no habrían tenido allí pretensión  revolucionaria alguna ni habrían sido una fuerza social  influyente. [49]   Valdría la pena preguntarse, como ya se dijo, si Santiago no habría tenido   como propósito final implícito  despetar en sus comunidades en general  una imaginación profética crítica contra el sistema socioeconómico de la época y sus ideología sustentadora.  También valdría la pena preguntarse si él no habría tenido como propósito final implícito el animarlas a encarnar una ética "proactiva" que las   llevase  a ser diferentes dentro de ese sistema. Santiago pudo haber sido consciente que, dentro de ese contexto,  mantener esa identidad era ya una forma de resistencia y una alternativa viable. [50]

El poder del texto en nuestro contexto

          El mundo del texto y el perfil de las comunidades de Santiago  tienen su correspondiente en la sociedad contemporánea, ya que es aceptado que el mundo de un texto bíblico  es una real representación del actual. De ahí que René Padilla ha observado que hay patrones dentro del texto bíblico que paralelan con nuestro contexto:   “en el fondo de los problemas que obstruían las relaciones humanas en tiempos bíblicos están presentes también hoy:  el abuso de poder, la ambición de riquezas materiales, la explotación de los pobres”. [51]   Se sigue, entonces,  que el mensaje,  ideología, utopía e imaginación profética subyacentes en el mundo del texto pueden hablar poderosamente hoy  en un contexto donde, por ejemplo,  las relaciones laborales  precisan ser justas y humanas. 

         ¿No es ésta precisamente una de las áreas  de nuestro contexto actual donde urge  una revolución ética?  ¿No es en ella donde esta revolución precisa desmitificar y resistir ciertos ídolos tales como el abuso de poder y la sed de lucro?  Conscientes de lo que estos ídolos son capaces  dentro de un  sistema socio-económico  conectado al proceso posmoderno de globalización, Ross y Gloria Kinsler proponen  que  la lucha por una redignificación de la mano de obra industrial dentro de este sistema debe ser frontal, ya que 

            dentro de la actual evolución de la producción global, ella... ha sido reducida  a algo sin sentido, a repetitivo desempeño que está siendo remplazado por máquinas y robots. El ejemplo más obvio de esta clase de mano de obra está  en la mayoría de las fábricas del Tercer Mundo y en los shoppings del Primer Mundo... El distintivo internacional de esas fábricas, ahora conocidas como maquiladoras, se encuentra en las etiquetas de la mayoría de la ropa vendida en los Estados Unidos. Se sabe que ellas son meramente el resultado lógico de un sistema global que aprimora el lucro hasta sus últimas consecuencias. [52] (El cursivo es suyo)

           

            Este aprimoramiento, arguyen estos autores, obedece a una política sustentadora del sistema económico actual que incita a  increíbles y crudos abusos e injusticias:

             Esas compañías [las maquiladoras y, se podría agregar, plantaciones de cultivo deflores, comunes en ciertas regiones ecuatorianas] mantienen normalmente una tácita o declarada política de autonomía de tal manera que pueden imponer sus propios patrones de disciplina, y abandonar el país [o declararse en quiebra] repentinamente... En algunos casos esto significa que a sus trabajadores les es permitido usar el baño solamente de dos a tres minutos por día, a fin de que  puedan trabajar de diez a doce horas sin derecho a salario extra y así alcanzar la meta propuesta... y son obligados a aguantar cualquier abuso de sus jefes y administradores... Las mujeres frecuentemente son abusadas sexualmente... Sus trabajadores frecuentemente son despedidos antes de vencer el contrato formal de trabajo con  prestaciones garantizadas para después emplearlos de nuevo. Los salarios son matenidos bajos con el propósito de estimular  a trabajar más y obtener mayor lucro... Para algunos trabajos se emplean sólo jóvenes...entre los dieciséis y treinta anos de edad, pero después de esa edad el despido final es automático. [53]

 

 

            ¿No urge, entonces,  una modificación de las relaciones laborales que de paso en nuestro contexto al sistema solidario y justo imaginado por el texto?  ¿No urge en estas relaciones y en nuestro contexto general un rescate de la solidaridad humana y la esperanza a favor de las víctimas del proceso de globalización económica actual? [54]   Por eso y  porque su misión es integral,  ¿no debiera la iglesia, en obdediencia a la Palabra, evaluar ese proceso a la luz de esa Palabra y comprometerse  a escuchar, encarnar y  anunciar el mensaje, la ideología y utopía que despliega Santiago? ¿No debiera ella constituirse en una voz  crítica  contra cualquier determinismo económico, moderno o posmoderno, que obstaculice la justicia,  la solidaridad, la utopía  y, en suma,  la esperanza que se nutre del texto? [55]   ¿No debiera ella misma mantenerse perseverante en esa esperanza y presentar a sí una visión correcta del Reino de Dios?  En esta nueva etapa de la historia,  ¿no es su reto  peregrinar y acompañar a todos en una caminada de esperanza y vida plena, poniendo al descubierto los nuevos mecanismos posmodernos mediante los cuales hoy se tiende a ocultar la esencia de los antagonismos sociales, o las lógicas de las nuevas y diversas formas de intolerancia, dominación, explotación y colonialismo?

                 

 

 

 

 



              [1] Ver la identidad de estos destinatarios más adelante,  en la nota 50.  En este efuerzo interpretativo no quiero pasar por alto, sin embargo,  las grandes dificultades hermenéuticas mediando en todo proceso interpretattivo serio que impide leer un texto como me propongo. Una de esas dificultades ampliamente aceptada es la imposibilidad de ser totalmente objetivos; cp. mi ensayo "La historicidad del texto y el lugar del texto en la interpretación poética",  Kairós 29 (2001) 41-75; Juan Stam B., "Ciencias del lenguaje y hermenéutica evangélica",  Boletín Teológico 27/58 (1995) 63-68.

   

              [2] Aunque existen diversas tendencias, esta lectura es, contrariamente a los métodos históricos críticos, un método sincrónico de interpretación interesado no solamente por la belleza literaria del texto, sino también por su "mundo" (realidad total subyacente) y mensaje original que pueden reflejar la realidad externa actual y  hablarle  poderosamente.  Siendo así, como opina Adele Berlin (Poetics and Interpretation of Biblical Narrative; Sheffiel, England:  The Almond Press, 1983, 13-21),  la poética  y la interpretación (y otras herramientas hermenéuticas)  vienen a relacionarse complemetariamente, sin descuidar el poder del texto para hablar a la realidad actual.  Este método, entonces, es sincrónico, históricamente informado, multidisciplinario, contextual y parte de la premisa de que la Biblia es también literatura; John B. Gabel y Charles B. Wheeler,  A Bíblia como Literatura, trad. Por Adail Ubirajara Sobral y María Stela Gonçalves (Sâo Paulo, Brasil:  Loyola, 1993) 17-26; George Reyes, "Poética del texto narrativo",  Kairós 30-31 (2002) 33-56, 7-25. La primera parte del ensayo es, pues,  un intento breve y limiatdo de esta lectura.

 

 

             [3] Esta  lectura es apenas un intento  modesto de resumir tentativamente  algo sobre todo de la realidad socio-cultural e ideológica reflejada en el texto, tarea posible ya que el texto bíblico en general es un legítimo "reporte etnográfico" o descripción de realidades socioculturales e ideológicas desde cierta perspectiva; cp. M. Daniel Carroll R., "Re-examining 'Popular Religion':  Issues of Definition and Sources. Insights from Interpretative Anthropology", Rthinking Contexts, Rereading Texts, ed. por, M. Daniel Carroll R. (Sheffield, England, Sheffield Academic Press, 2000) 147-167.  Ahora bien,  mi concepto de "ideología"  es aquí  positivo y descriptivo:  el conjunto de ideas, creencias o pensamientos  religiosos (teología) y actitudes que sobre todo de Santiago son percibidas en el texto; de ahí que cuando hablo de "punto de vista ideológico"  me refiero a la perspectiva desde la cual él, siguiendo sus parámetros teológicos y éticos, denuncia y enjuicia, y comunica su tendencia solidaria; ver nota 44.  Con todo, más de alguna vez uso el concepto de ideología  también peyorativamente, especialmente cuando me refiero al punto de vista y actitudes de los ricos  enjuiciados por Santiago. Pero aún así,  mi intención en esta lectura no es referirme al contexto ideológico subyacente detrás de la producción del texto.

 

            [4] Dentro de los estudios literarios bíblicos,  la exploración de la estructura del texto es esencial para entender mejor  el mundo y mensaje original del texto bajo estudio.      

 

            [5] Douglas J. Moo, Tiago: Introducão e Comentário, trad. por Robinson Norberto Malkomes (São Paulo, Brasil:  Vida Nova, 1990) 158-72.

 

            [6] También en la literatura epistolar novotestamentaria subyacen tres impulsos que se deben tomar en cuenta en la hora  de  su lectura:  1) el histórico, 2) el teológico o religioso, y 3) el literario.  De ahí que  tampoco se puede discernir satisfactoriamente el qué (contenido) de un texto epistolar si no se pone atención al cómo (poética) ese contenido es comunicado; Leland Ryken, "The Literature of the New Testament", A Complete Literary Guide to the Bible, ed. por  Leland Ryken and Tremper Longman (Grand Rapids, Michigan:  Zondervan, 1993)  361-75. Se justifica, entonces, la lectura poética del corpus epistolar.

   

           [7] Ciertamente en ambas líneas se podría percibir  también un énfasis escatológico lo que probaría más bien la existencia de un paralelismo sinónimo, pero el  contrastate semántico es mayor.  Ahora bien, si el autor comienza y termina esta unidad haciendo una misma cosa, se podría argumentar la existencia  de un artificio retórico más:  una “inclusión” (inclusio), si se pudiese decir, semántica, que ligaría el principio con el final de nuestra unidad, justificando así   nuestra  demarcación; eso quiere decir, para fines exegéticos,  que el hilo de pensamiento del autor no termina en el versículo 6 como lo sugieren  algunas versiones en español  y en portugués, sino en el 11.

               

           [8] Es claro  que los ricos del “mundo” del texto han hecho cosas concretas:  por un lado, acumularon egoístamente riqueza, y,  por  otro, la derrocharon hedonísticamente,  pervertieron el derecho y asesinaron al pobre.  Siendo así,  otro  nexo semántico entre ambas líneas sería precisamente ese hacer.  Nótese también otros posibles nexos semánticos:  es posible que, en el mundo del texto, ese derroche, perversión del derecho  y asesinato  sea  una consecuencia lógica de la acumulación egoísta de riqueza; además,  en ambas líneas, se describe una situación miserable,  aunque  en la primera (B) es de las riquezas, y, en  su contraparte (B’ ), de sus  acumuladores; finalmente, en ambas líneas, el autor  se dirige a los mismos personajes.

 

 

           [9] Este análisis,  usando esencialmente la versión Reina Valera del 60,  por ser limitado, como ya se dijo,  pasará por alto también  problemas textuales.  

 

 

           [10] Esta dificultad se debe en gran parte al género literario de la carta en general.   Las clasificaciones van desde “parenética” o “sentencia profética de amonestación” a “Homilía”; cp. respectivamente José Geraldo Costa Grillo (aunque él asigna este género solamente a los versículos 1-6), “O salário retido está clamando a IAHWEH ”, Revista Teológica 56/41 (1995) 9-10; Moo, Tiago, 39-40; véase también la propuesta, aunque debatible, de Paulo Augusto de Souza Nogueira, “O grito do salário:  Conflito no mundo do trabalho em Tiago 4,13-5,6”, Estudos Bíblicos 44 (1994) 78-79.  Este género revierte, opina Moo (en las mismas páginas), en una característica de toda la obra:  gran parte de ella  se compone de párrafos cortos aparentemente sin conexión entre sí,  lo que dificulta no sólo discernir la relación lógica de una perícopa con otra, sino también percibir  la idea central de la carta; contra Martin Dibelius, James, trad. por Michael A. Williams (Philadelphia, USA: Fortress, 1976) 1-11,  y Evis L. Carballosa, Santiago:  Una fe en acción (Barcelona, España:  Portavoz, 1986) 74-77; Dibelius observa  nexos linguísticos que unifican la obra, y Carballosa propone convincentemente  que su gran idea central es:  la fe viviente produce obras que honran a Dios.  

 

            [11] De Souza Nogueira, en “O grito”,  82, opina que el énfasis de Santiago en estos versículos  está tanto en la arrogancia y autonomía como en la transitoriedad y fragilidad específicamente  de los ricos comerciantes  (v.14).  Efectivamente,  nótese cómo Santiago allí usa una metáfora que capta perfectamente las ideas de  transitoriedad y fragilidad:  la vida de estos personajes ( y de todo ser humano) es cual neblina que,  así como aparece, desaparece rápidamente (cp. 1: 9-11).  Así,  se puede ver que Santiago no solamente  revierte la situación de estos ricos otrora de riqueza, poder y privilegios (libertad de planear el futuro,  negocios y sus posibles lucros),  sino que también   presenta  un perfil negativo y realista de ellos,  y comunica  su propio  punto de vista ideológico.

 

            [12] Quienes,  a espaldas de Dios, aún creen poder enseñorearse  sobre el cronos y la vida.  “Toda jactancia semejante”,  declara Santiago, “es mala” (v. 16b).

 

 

            [13] Este hilo temático de pensamiento quedaría más claro, si se aceptase la posiblidad de que los ricos comerciantes del capítulo 4:13-17 son los mismos  del 5:1-6.  Nótese, además, la  conexión linguística entre ambos capítulos:  la expresión “!Vamos ahora!” es usada tanto en 4:13a como en 5:1a, el cual ayudaría a reforzar el hilo temático de pensamiento entre ambos capítulos; contra Costa Grillo quien, en “O salário”, 7-8, es de la opinión que 5:1-6 es una unidad  independiente.

 

             [14] James B. Adamson, en The Epsitle of James (Grand Rapids, Michigan, USA:  Eerdmans, 1976)  183-84, señala que esta forma “apostrófica” de dirigirse a estos ricos,  usando vocativo con artículo definido (oi ) muestra que ellos estarían siendo percibidos como una “casta social (impía)”.  “Esta es la razón”, agrega Robert Adamson, en  A Commentary on James  (Pennsylvania, USA: The Banner of  Truth Trust, 1983) 347, “del por qué 5:1-6 no incluye exhortación alguna a arrepentimiento, sino sólo palabra de condenación”.  Sin embargo,  una lectura cuidadosa de toda la carta revelaría lo contrario, aunque esta “clase” pudo haber sido minoritaria en las sinagogas, y Santiago, de algún modo, habría extendido su discurso también a ricos no creyentes.

 

 

             [15] El participio  ololuzontes sería mejor tomarlo aquí como modal, describiendo la manera y persistencia de ese lloro:  aullando de tristeza (cp. Is. 13:6, 11).  Así, puede percibirse  (¿oirse?) algo del dramatismo y a la vez impacto que esta amonestación habría causado en los oyentes originales.  De modo que Santiago con estas técnicas retóricas   nos revela  no solamente su  sicología y vena profética, sino también su capacidad de artista de la palabra que hace  un uso  exacto  de ella  en el momento exacto.

 

             [16] ¿Cuándo? El contexto escatológico que permea la unidad nos induce a pensar que posiblemente este aullar sería en un futuro escatológico; cp. Moo, Tiago, 159. Pero tal posibilidad no excluye el hecho de que  el mismo, según el contexto (vs. 2-3),  tenga su comienzo en el espacio y tiempo de la denuncia.

 

             [17] Así,  esta  partícula  viene a ligar, literaria y semánticamente,  los versículos 1-6 con  7-11.

 

                 [18] En realidad,  para cosechar tal fruto, este labrador  debía aguardar hasta que la tierra recibiese la (lluvia) “temprana y la tardía”,  vital para la agricultura (cp. Dt. 11:14).  La paciencia de este labrador era doble.

            

                 [19] Nótese el  lenguaje figurado que aquí también usa el autor  para significar el inminente   retorno del Señor y de su juicio.   La frase “he aquí”  (v. 9b)  tendría el propósito no solamente de dirigir la atención de los receptores, sino también de anticipar enfáticamente  que es el punto de vista ideológico del autor  el que va a ser comunicado. 

 

            [20] Con la expresión “unos contra otros”, ¿Santiago quiere decir que sus comunidades no debían quejarse o murmurar contra las injusticias de los ricos? ¿O es una exhortación ante una práctica indiscriminada entre ellas mismas? A la luz del contexto, es posible una respuesta afirmativa para ambas alternativas, ya que es posible una reación así  frente a la impotencia y el dolor que provoca la injusticia, y ya que  la acusación recíproca  parece ser una  tendencia de estas  comunidades (cap. 3; 4:11-12)  y una tendencia humana universal.    

 

 

             [21] Así, en la perspectiva de Santiago,  la escatología lejos de promover un escapismo e irresponsabilidad religiosa (“somos salvos y no importa cómo vivamos”), tiene un propósito relevante para nuestro actual contexto:  comprometerse con  una ética o espiritualidad  que no evade el aquí y ahora,  incluso  de la propia casa.

 

 

            ]22] En el transcurso de la historia, todas las generaciones de creyentes han tenido la esperanza de ser la última  antes del retorno del Señor. También la iglesia primitiva no habría escapado a  esta esperanza. De modo que  Santiago asume aquí  este  punto de vista  escatológico y cristológico.

 

 

            [23] Aunque  el sentido de un término es determinado por su uso dentro de su contexto, y su raíz puede ilustrar su sentido sin determinarlo (cp. nota 29), algunos exégetas sugieren que, en este contexto, kakopadeias debiera traducirse como “resistencia en el sufrimiento”, no simplemente como “aflicción”,  porque ese es el sentido del verbo  del cual proviene; de esa cuenta, el modelo a seguir es uno de  resistencia heroica frente al sufrimiento, en tanto que makrodumias  (“paciencia”) descibiría la manera como se la ejercitó; Moo, Tiago, 170; Adamson, The Epistle of James, 192.  Este sentido de resistencia extenuante o perseverancia heroica que no sucumbe ante el sufrimiento o la opresión es, en este contexto,  también  del verbo  upomevo,  usado en  el versículo 11.   

               

                [24] Nótese, de nuevo, el uso de la frase   “he aqui”  indicando el punto de vista ideológico del autor.

 

                [25] Santiago usa aquí una metonimia (figura  con la cual   una palabra subordinada   sustituye el objeto que se desea expresar).  Siendo así,  la expresión  to telos (“el fin”) sustituiría la idea de “el galardón”.  Opinamos que  Santiago, entonces,  habría querido decir:  “... y han  visto el galardón que el Señor dio a Job”  después  de resistir  heroicamente  la prueba  (cp. Job 42: 10-17); cp. Carballosa, Santiago, 239.

 

 

          [26] La conjunción oti es usada aquí para introducir una oración subordinada, pero con función continuativa; por eso, en este contexto, hemos preferido  traducirla “porque”.

 

                [27] Carballosa, Santiago, 238.

 

                [28] El cual  alcanza  su clímax  en la línea C (v. 4).

 

                [29] La gramática no siempre es un argumento de peso, como lo ha enfatizado D. A. Carson, en Exegetical Fallacies (Grand Rapids, Michigan, USA:  Baker, 1984) 67-90. Pero valdría la pena notar  lo siguiente:  los  verbos sesepen, guegonen, katiotai son usados en tiempo  perfecto. Algunas versiones (como la Reina Valera del 60) parecen  tomarlos como perfectos proféticos de anticipación, en vez de un registro histórico; de ahí  que son  traducidos  en  tiempo  presente  para dar la idea de algo como aconteciendo  en el momento;  Moo, en cambio, en Tiago, 161, propone,  con base al tiempo futuro usado en el versículo 3b,   que el  tiempo perfecto en este contexto debe interpretarse  con la fuerza natural que ellos expresan,  viéndolos como un énfasis de la  condición calamitosa  en la cual se encuentra ahora  esa riqueza.  No obstante, cualquiera sea lo correcto, lo cierto es que Santiago destaca el juicio ya hecho realidad por medio de una destrucción sobrenatural de la riqueza.

               

                [30] Santiago usa el término ploutos (“riquezas”)  indudablemente  para referirse a la riqueza total acumulada,  pues él la va a especificarla seguidamente.

 

                [31]  Es decir,  sin compartirla solidariamente con el necesitado; así,  este egoísmo vendría a ser  una razón más del por qué del juicio. Ahora bien, es posible que, con la repetición de la frase "vuestra" en estos versículos, Santiago esté enfatizando esta perspectiva. Siendo así, en un nivel del texto,  ella estaría teniendo una función social.

 

 

          [32]  Es posible que, en esta línea, Santiago esté resumiendo los abusos y crimenes  de los ricos. 

               

                [33] Cp. Moo, Tiago, 164-65. Así, es posible ver no solamente un pararlelo semántico  entre “habéis engordado...en dia de matanza” (v. 5b) y  “habéis acumulado...en  los días postreros” ( v. 3c ), sino también  que  la expresión “en  dia de matanza”  es  una  vívida figura para  una destrucción  inminente (cp. Is. 30:25).

          

          [34] En lugar de ver  en la última parte del versículo una pregunta retórica (“¿él no les resite?”) que esperaría una respuesta afirmativa,  prefiero  respetar la forma final del texto, y, con base al contexto, tomar  como  sujeto del verbo resistir  al “justo”,  es decir,  al oprimido.  Esta opción e identificación encaja mejor con la ideología de Santiago comunicada también en su uso del término  dikaion (“justo”) para referirse a las víctimas (cp.2:5-6), tal como los salmistas lo hacían frecuentemente (Sal.10).    

 

 

          [35] O en su defecto, empobrecida y desprovista de tierras, viéndose así obligada a trabajar en un regimen de esclavitud en la tierra que anteriormente les habría pertenecido. Si ésto es así, la denuncia en la línea C (v. 4) vendría a ser aún más dramática, y la fuerza con que Santiago lanza  su  pastoral (vs. 7ss) vendría a  palparse mejor.  Nótese que a esto último contribuye también la asíndeton que Santiago usa  en el  versículo 6.  Contrariamente a lo que dan a entender  algunas versiones,  él  no usa  conjunción  alguna (por ejemplo,  “y” )  para ligar una acción con  otra.  Así, pues,  la fuerza de su conclusión viene a ser mayor, y más evidente la progresión de los actos de los ricos, culminando en homicidio.  

 

 

          [36] La verdad es que este cuadro de reversión podría ser percibido también en las líneas anteriores y, es más, a lo largo de toda la carta; cp. De Souza Nogueira, “O grito”. Pero es  en esta línea donde no sólo este cuadro, sino también la denuncia y el juicio  llegan a su clímax.

 

 

           [37] Un hápax legómenan  usado con el sentido ambiguo de “defraudar”, “retener”, aunque el contexto aquí pareciera sugerir el sentido específico de retención permanente, no simplemente  temporal; cp. Adamson, The Epistle of James, 186.  Juntamente con este exégeta (en la misma página), opinamos que aunque la expresión  af'  umon  literalmente significa “de vosotros” y puede ser conectada al siguiente término krázei (“clama”),  su sentido equivalente legítimo es “por vosotros”; así resulta más natural conectarla al verbo que le antecede apestereménos (“...les ha sido retenido por vosotros...”). Queda clara, entonces,   la acción fraudulenta  de  los ricos.

 

 

          [38]. El texto sugiere, entonces, que su riqueza les provenía no solamente del comercio.  De modo que este acto de opresión e injusticia les significaba lucro,  pero hambre y miseria para sus jornaleros, en una sociedad donde el crédito no habría estado fácilmente a su disposicón.

 

 

         [39] A fin de acentuar aún más el peso de esta opresión e injusticia, o para  denunciar un pecado social arraigado en ese contexto.

 

 

        [40] Como se sabe, en el Antiguo Testamento, el título “Jehová de los ejércitos”  describía a   Dios como el líder  todopoderoso y soberano   que  juzga  tanto a  su  pueblo como a las naciones.   Tal juicio algunas veces era en contra también de los opresores de los pobres (cp. Is.  5:9).  Su uso en el contexto de Santiago significaría, entonces, que los oprimidos  tienen un protector de esa naturaleza,  y que su justicia va a hacerse  sentir. De modo que Santiago trae a la memoria de sus lectores originales y contemporáneos  el proceso de liberación del Exodo, el cual tuvo su inicio  cuando "el Señor de los ejércitos"  escucha el clamor de su pueblo (Ex. 3:6-7; 6:5-6); Décio José Walker y Léo Zeno Konzen, " A vossa Riqueza Apodreceu",  Rstudos Bíblicos 11 (1986) 110-112.  

 

 

           [41] Se sobreentiende consecuentemente que tampoco los  pobres en general  detentan  poder o "dictadura" alguna, aunque  nuestras tendencias ideológicas nos hagan ver y pensar  lo contrario.  El perfil recurrente que de estos personajes es presentado en el mundo del texto confirma lo anterior.

 

 

           [42] Cp. Walker y Konzen, “A vossa Riqueza”, 120-21.

 

 

           [43] Como se habrá podido detectar,  y se afirma más adelante, Santiago  también juega un papel protagónico como  personaje. Nótese, además, que  tanto los jornaleros (v.4) como los justos (v. 6)  vienen a ser un mismo grupo por lo cual estamos aquí tomándolos  como  un  solo personaje.

 

                [44] Sin embargo,  nosotros sabemos que es Dios quien en última instancia hace tal cosa,  si se acepta que Santiago (y cualquier otro escritor bíblico) es su vocero.  Igual podría argumentarse en relación a su punto de vista ideológico,  tal como éste se manifiesta en el texto.  Es el  punto de vista de Dios  el que se encarna en el de Santiago, aunque algunas veces ese punto de vista pareciera ser contrario al perfil de Dios.  

 

                [45] Es irónico porque  la riqueza  viene a constituirse ahora en  fuente de su desgracia, ya no de poder y privilegios,  y la situación que ahora ellos experimentan era en otrora la de sus trabajadores.   Este cuadro total bien podría confirmar lo que más de un autor ha observado:  que  a lo largo de toda su obra, Santiago tiende a presentar  un perfil constantemente negativo de los ricos.

 

 

            [46] Cp. John E. Stambaugh y David L. Balch, O Novo Testamento En Seu Ambiente Social, trad. por João Rezende Costa (São Paulo, Brasil:  Paulus, 1996) 53-72.              

 

                [47] Un estudio contextual   de Levítico 25 es el de René Padilla, “Vigencia del Jubileo en el mundo actual (Levítico 25)”, Textos para la Acción 12 (1999) 40-64;  véase también la obra de Ross and Gloria Kinsler, The Biblical Jubilee and the Struggle for Life (Maryknoll, New York, USA:  Orbis Book, 1999), aunque es  pobre exegéticamente.

 

 

             [48] No se debiera especular  fácilmente tampoco  imponer ideología política occidental o conciencia de clase alguna  sobre el texto bíblico  ni dar la impresión de una personal  militancia ideológica política, mucho menos ahora cuando cunde el escepticismo contra las modernas ideologías y utopías sociales que atraían y movilizaban a las masas para la acción. Con todo, es posible   que   el propósito final de Santiago haya sido  rescatar esta  esperanza en sus comunidades y despertarles a la vez  una conciencia crítica frente el sistema  socio-económico injusto y desesperanzador de la época.

 

 

           [49] Consciente del debate existente,  opino que Santiago habría  dirigido su carta a creyentes judíos expatriados fuera de Palestina (cp. Hech. 11:19).  Como tales,  habría constituído  en esa época  una minoría dispersa y marginada. A lo anterior se suma la represión ejercida por la política ideológica romana que impedía toda crítica y revolución,  dentro de un contexto con severas convulsiones económicas (hambruna en Judea ) y levantes socio-políticos y religiosos que habrían de culminar en la guerra judaica del 66-70, si aceptamos que la carta fue escrita tempranamente (45-48 d.C.) .  Si  nos atenemos a esta identidad y  contexto,  no era de esperarse  mucho, entonces, de tales comunidades en términos de revolución e influencia, sino en términos de devastación,  pobreza y explotación o colonialismo.

 

                [50] Walker y Konzen, “A vossa Riqueza”, 111, 114.

               

                [51]  Padilla, “Vigencia del Jubileo”, 41.

 

           [52] Kinsler, The Biblical Jubilee, 135.

               

                [53] Ibid., 135-36.  

             

               [54] Que, por supuesto, se nutra del texto y responda al contexto,  pues se sabe que la cosmovisión cultural posmoderna que, contrariamente a lo que piensan otros autores,  permea también el contexto latinoamericano no solamente propaga una marcada pérdida de esperanza por cualquier tipo de alternativa, de utopía o ideal y progreso que de sentido a la vida y  respuesta a las preguntas existenciales,  sino que también devalúa valores bíblicos eternos como la solidaridad y la justicia. La cosmovisión de Santiago, en cambio,  propaga una imaginación que tiene que ver con  un futuro esperanzador clave hacia el cual marcha la historia que no es ficción o imaginario en el sentido propuesto por  las ideologías y utopías modernas.

 

                [55] Así,  correría menos riesgo de dejarse cautivar por los  indicadores  a favor de un sistema económico como el que actualmente prevalece.  Se sabe que, con el apoyo de los medios masivos de comunicación,  estos indicadores suelen celebrar, glorificar y sustentar la  ideología de este sistema al que presentan como fascinante, único (sin alternativas)  y con oportunidades para todos. Así, además, la iglesia tendría menos riesgo de "coquetear" con ciertas  ideologías que, siendo ajenas al texto bíblico,  la alineen con cualquier estado y burocracia dictatoriales y opresores,  mucho menos ahora cuando se cuestiona algunos de los paradigmas de la modernidad tales como la razón instrumental al servicio del dominio y poder,  y el imperio y validez de las ideologías que han fomentado el caos,  el horror y el terror en vez del "progreso" y la justicia.  Así, finalmente,  podría profundizar  su compromiso  también con la creación,  a cuyo favor pareciera que actualmente los Organismos  nacionales e internacionales poco o nada pueden hacer.  

 

Se debe respetar la autoría de los trabajos presentados en esta página Web por lo que su uso debe ser debidamente citado

Todos los derechos © Recursos Teológicos